El amor….

Te amo, lo sabes, nada puede evitarlo aunque nos intentemos convencer de ello. Todo, desde que te conocí es distinto, tan distinto… que a veces duele ver todo lo que dejo atrás por perseguir un sueño imposible, por pensar que alguna vez estaremos juntos, por desear poder darte un abrazo y seguirte hasta donde me lleves. Como ya es habitual, aquí estas, una y otra vez, tu imagen aparece en mi mente, y solo con mirarte taladra mi corazón, que se va marchitando poco a poco ¿Por qué me duele tanto cuando te veo?

Recuerdo el tiempo en el que te miraba y mi corazón latía con mayor intensidad, una felicidad me llenaba, recuerdo cuando solo con mirarte hacías que me sintiera bien y reconfortabas mi soledad al clavar tus ojos en los míos, ¡esos eran tiempos de felicidad, tiempos de amar!

Ahora, y aunque me lo niegue una y otra vez, se que no me quieres, que tan solo puedo a aspirar a ser tu juguete con el que sentirte mejor cuando alguien te rechace, se que solo te acordaras de mi cuando digas “por lo menos el vive para mi”

Llámame estúpido, pero verte o hablar contigo hace que sienta que merece la pena seguir, seguir intentando olvidarte, intentar borrar de mi cabeza todas las imágenes que se forman en ella cada minuto, intentar dejar la dependencia que siento hacia tu cercanía.

¿No es irónico que la causa de mis problemas sea lo que mas deseo en el mundo, lo único por lo que deseo seguir viviendo y lo que necesitaría olvidar para poder recordar la felicidad seas tu?

[!] Lo nuestro es el pecado más cruel de este mundo..->

Toca poner uno de los textos que escribió una lectora de este blog, un texto que con leerlo te hace sentir todo lo que ella siente, AMOR

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Me gustaría volver a crearte para cambiarte solo una cosa, que me quisieras. Me gustaría entender como puede existir alguien como tú, alguien capaz de hacerme creer que puedo ser mejor persona, alguien capaz de hacerme soñar con cosas imposibles, alguien capaz de ponerme los pelos de punta solo con escuchar su voz, alguien que aunque no lo sepas piensa en ti, sea lo que sea, pero que solo quiere lo mejor para ti, alguien con quien compartir sensaciones, momentos, sentimientos, lugares, mimos, besos, alegrías…

Me gustaría estar siempre soñando y nunca despertar porque siempre sueñoCONTIGO….”
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Muchas gracias Eva por mandarme este texto que sin duda es muy bonito.

Bueno, aquí os dejo mi primera historia, hace ya un tiempo que la escribí, de hecho la tengo puesta en el otro blog pero he hecho alguna modificación para ponerla aquí. De momento no tengo nada nuevo que pueda ofrecerles.

Como podréis ver, se trata de una historia de amor… (Esta historia la escribí en un momento que mi animo estaba un poco débil, sabiendo eso entenderéis por que es como es el final)

¡Espero que os guste!

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Observaba como si de una película se tratase como un cuerpo semidesnudo de un joven de no mas de 16 años yacía sobre la camilla de un box en el hospital, mas de tres médicos y enfermeras se afanaban en devolverle la vida a aquel joven –venga chaval, no nos dejes- decía una y obra vez el medico que sin descanso se abalanzaba contra el para reanimar su corazón –no, no, ¡lucha!- mis ojos se inundaron de lagrimas al contemplar esa escena, el sufrimiento que un simple joven había causado, y no solo en los médicos. Por la pequeña claraboya  de la puerta podía ver como en las caras de los familiares y amigos se reflejaba todo el dolor que en ese momento sentían, lagrimas manaban de sus ojos sin poder ser contenidas. En ese momento note como todo mi cuerpo incorpóreo era sacudido en el aire por el dolor veía: mientras tanto los médicos seguían intentando reanimar mi cuerpo una u otra vez  ¿no comprendían que no quiero ser reanimado? ¿No lo intentéis? Intentaba decir una y otra vez –dejadlo ya- pero no podía emitir sonido alguno y tampoco agarrar a los médicos para que lo dejara, que no merecía la pena el esfuerzo pero mis manos no reaccionaban, estaba completamente inmóvil, ¿Qué esta pasando? Cada vez me sentía más y más débil, ya casi no era consciente de lo que sucedía a mi alrededor –la última ¡dale!-

Un irritante pitido intermitente entraba en mis oídos produciendo un dolor parecido al causado por una puñalada, ¿Qué había pasado? Todo daba vueltas, mi cuerpo era atacado por nauseas que empeoraban el mareo que sentía, intente mover un brazo, no podía, lo inerte con una mano, tampoco, y ya sin esperanzas intente hacer un leve movimiento con un dedo, había podido, mi cuerpo sufría una gran debilidad que impedía realizar movimientos complejos. Poco a poco fui abriendo los ojos,  una avalancha de luz penetro por ellos cegándome durante varios minutos, pero cunado mis ojos se acostumbraros a la luz, una visón borrosa solo me permitía distinguir formas. Una mano agarro la mía y me besó con ternura en la frente, el silencio era sepulcral, el pitido había parado en el tiempo durante el cual estaba intentando moverme, -¿Por qué, por que lo has hecho?- pregunto una voz rota por el llanto y el cansancio –por ti- conteste con un insignificante susurro que creía que había pasado inapercibido –no quería que hicieras esto- contesto y una lagrima resbalo por su mejilla asta caer en mi mano, ahora mi vista ya me permitía distinguir con total nitidez los detalles del entorno en el que estaba, junto a mi se encontraba Ire, lo único que me importaba en ese mundo y la razón por la que estaba en aquella camilla, – lo se, pero sin ti mi vida no tiene sentido, ¿Qué haces aquí?- la pregunta pareció pillarla por sorpresa, -estoy contigo, no te podía dejar solo- -gracias…..- -¿pero? -¿pero… sabes que lo único que quiero es la felicidad para ti incluso si esta te la da el estar lejos de mi, no se que haces perdiendo el tiempo, no llegaré a ser lo suficiente para ti-  dije terminando mi frase con los ojos cerrados por que no podía aguantar esa mirada, unos brillantes ojos verdes se clavaban en mi, lo notaba, -sabes que no puedo decidir, me importas demasiado pero le amo, tiene mi misma edad y…..- -no te preocupes, se que soy tres años mas pequeño que tu….-

Haciéndole hueco en la cama, se tumbo a mi lado y me abrazo igual que en las largas noches que pasábamos juntos. –Tienes que olvidarme, tienes dieciséis años, te volverás a enamorar y de alguien mejor que yo- -eso no es posible en mi corazón –dije, -son las diez, vete a cenar y ha descansar, llevas cuidando de mi una semana- y dicho esto me besó en la frente y se fue.

Un dilema me ataco en cuanto Ire hubo cerrado la puerta, un día antes de que intentara quitarme la vida, coincidí con el chico del que estaba enamorada Ire, -Se piensa que la quiero, un polvo y la dejo- se pavoneaba con sus amigos, mientras ellos se reían a coro. En ese momento me sentí impulsado ha hacerlo, podía aceptar que la persona que más mi importaba en el mundo no estuviera a mi lado siempre y cuando fuera feliz, pero sabía que tarde o temprano el la haría daño, -Se lo tengo que decir-  me decía una y otra vez pero sabía que no la podía herirla, además pensaría que es un ataque de celos… me dormí con ese pensamiento en la mente.

Un rápido movimiento me despertó a la mañana siguiente, ya me encontraba mucho mejor, girándome para mirar que había pasado, descubrí  a  San llorando al borde de la cama, -¿Por qué lloras?- pregunté alarmado, San intentaba hablar, pero el llanto se lo impedía, -tranquilízate por favor y dímelo- una larga pausa por parte de San provocó un ataque de nervios en mi –Anoche- comenzó –salimos todos para celebrar que habías salido del coma, y vimos al novio de Ire con otra, se lo contamos y lo dejó- Esas palabras no me tranquilaron, todo lo contrario, me alteraron aun mucho más -¿Qué la ha hecho?¿donde esta? Lo mato- pero San siguió como si no me hubiera oído, -cuando nos dirigíamos hacia el coche- Carlos, que así se llamaba el novio de Ire, -nos sorprendió por detrás y apuñalo a Ana- en ese punto un sollozo interrumpió su relato, tiempo en el que trate de asimilar lo máximo que pude, -Sara intentó ayudarla y también salió herida… ellas… han muerto hace una hora- la sangre se me heló, no era capaz de sentir nada, no podía, Ana…Sara…no podía, eso era superior a mi, el dolor comía mis entrañas, -el entierro será mañana, he hablado con los médicos y te darán hoy el alta, por favor, acompáñame, no tengo fuerzas para ir sola- en ese momento entraron en la habitación Ire, seguida de Laura y Raquel,  en el fondo con las camisetas ensangrentadas Avellaneda e Igor, nada mas vernos, no pudimos aguatar el dolor que sentíamos y rompimos en sollozos por las amigas que nunca volverían, -¿que os ha pasado?- pregunte aunque la pregunta se hacia absurda…-no pudimos hacer nada decía avellaneda, entre lagrimas- y el dolor se apodero de todos nosotros.

A la mañana siguiente y vestidos de un negro sepulcral estábamos todos en el cementerio acompañando a los familiares de dos de las piezas claves del grupo –Me gustaría decir unas palabras- se aventuro Raquel seguida de Ire,

Hoy despedimos a dos personas muy queridas para nosotros…. eran dos de las componentes de nuestro grupo, que formamos en muy poco tiempo y que lo sostenía  la verdadera amistad que se forjó  entre nosotros en unos pocos meses… Sin ellas no volverá a ser lo mismo de aquí en adelante…. Si nuestro sufrimiento es tan grande… no podemos ni imaginar como será el de sus padres, hermanos, familiares… solo queremos decir que estaremos para lo que necesiten….

Cediendo la palabra a Ire, marcho a buscar los brazos de San para darle un poco de consuelo, su discurso, solo interrumpido por el llanto incontenible había conmovido a todos los allí presentes.

Lo siento… lo siento, todo esto es por mi culpa… solo necesito que me perdonen.

En ese momento, Ire no pudo más y callo al suelo inundada por el choro de sentimientos que se habían juntado en las últimas horas.  Separándome de los brazos de Laura la levanté con delicadeza, me quede abrazándola a su lado dándole todo el apoyo que necesitaba… A nuestra espalda, quedaban todos nuestros compañeros fundidos en un abrazo de apoyo, Laura y Avellaneda, Igor, San y Raquel…

-No te eches la culpa- dijo la madre de Ana acercándose a nosotros, -la culpa solo la tiene el desalmando que me ha arrebatado a mi hija- y dicho esto la abrazó, la madre de Sara repitió el gesto sin mediar palabra, todo había quedado dicho- no te culpes….- susurró al oído de Ire.

Al final de esa tarde el dolor pudo con nosotros, unos tras otros fuimos acabando con nuestras vidas no sin antes dejar una nota de despedida al resto del grupo dándoles el apoyo que necesitaban para seguir.

El día amaneció como si supiera lo que por la noche había tenido lugar, una espesa niebla cubría las calles dando un aspecto melancólico a la pequeña ciudad. Pocas horas después, la noticia se transmitió a gran velocidad durante esa mañana, repartidos por toda la ciudad aparecieron los cuerpos de seis adolescentes que se habían quitado la vida tras dejar escrita una nota.

No he podido soportar el dolor, perdonarme chicos. Tenéis que ser más fuertes que yo y seguir adelante.

Todos ellos terminaron con sus vidas y solo seis notas daban testimonio del dolor y la amistad que había entre ellos por siempre…

***

Animaros y dejarme vuestros comentarios he historias

Saludos a todos

Antes de nada quiero empezar dando la bienvenida a un nuevo blog que espero funcione bastante bien. Lo he creado pensando en toda la gente que le gusta escribir sus propias historias, o leer las que otras personas han escrito.

Poco a poco iré poniendo historias que valla escribiendo o que ya tenia escritas y he sacado del baúl de los recuerdos para compartirla con todos vosotros.

Tengo la esperanza de que también os animéis y valláis compartiendo vuestras historias, comentando (o criticando) las historias que ya se hallan compartido, una critica constructiva siempre ayuda.

Con el tiempo ( y no tiene que ser mucho necesariamente) si el blog no se encuentra con mi visita y otras dos, podemos hacer dinámicas para escribir una historia entre todos o cosas similares.

Espero que les guste. Animaros y participar.